martes, 16 de junio de 2015

Bains des Pâquis


Foto: Steve Bollman


Aquí al sol tan avaro
de esta tarde esquiva
de febrero
nos encontramos
tú y yo y todos
los que salís
de bajo un flexo
de tras una pantalla
los que llegáis
en trajes arrugados de faena
los que no habéis madrugado
los que afanasteis
unas horas de más
a la noche, y yo
y tú el extraño
que somos un poco
nadie y todos vosotros

el mundo se detiene
nos da una tregua
a ti y a mí y a todos nosotros
los que hemos saltado
por un momento
del tiempo en marcha
para contemplar
el lago convertido
en escultura
y a su orilla la ciudad
inútil y hermosa
al deshacerse el día
como una catedral en el desierto
las hojas que miran absortas
a sus ramas
las nubes taladas inmóviles
en el azul alpino

y tras todo quieto
como tal vez fue
ese instante
en que lo creado
aún no tenía función
el lago se retuerce
en sus anillos
la montaña desprende su bruma
valle abajo
las nubes galopan
con viento de popa
las hojas de nuevo parpadean
y todo lo que estuvo
en paz y detenido
como tu mente y la mía

en ese azogue de eternidad
restalla.