jueves, 4 de abril de 2013

Tzedaká



[Fragmento]

Querido V.:

El concepto de tzedaká (צדקה) es mal comprendido por los cristianos, que al no contar con otro equivalente suelen traducirlo como caridad. Pero la raíz de la palabra es tzedek (צדק), es decir, justicia. Y la traducción del mandamiento contenido en la Torá (Deuteronomio, 16:20), צֶ֥דֶק צֶ֖דֶק תִּרְדֹּ֑ף, es "Perseguirás la justicia, la justicia".
 
La distinción es importante. La caridad cristiana es una virtud, mientras que la tzedaká judía es un acto de restablecimiento de la justicia. El tzadik no es un hombre generoso; es, simplemente, un hombre justo que cumple con su deber de serlo. Porque la tzedaká no es una opción, sino posiblemente la obligación más importante que pesa sobre un judío (la tzedaká, dice el Talmud, es tan importante como todos los demás mandamientos juntos). Es significativo que Maimónides entienda que la forma menos elevada de tzedaká es la que responde a un sentimiento de piedad y no al cumplimiento del deber de hacer (o restituir) la justicia. 
 
El concepto de obligación coexiste con el de libre elección. El Sefer Ha-Aggadá (el Libro de las leyendas en el que Bialik y Ravnitzky recopilaron las leyendas más representativas de la Mishná, el Talmud jerosolimitano, el Talmud babilónico y el Midrash), tal vez el mayor homenaje moderno a la cultura rabínica junto con los Cuentos jasídicos de Martin Buber,  recoge estas palabras de Rabbi Hanina bar Papa:
 
El nombre del ángel responsable de la concepción es Noche. Es él quien toma cada gota [de semen] y la lleva ante el Sagrado y Le dice: "Rey del Universo, ¿en qué se convertirá esta gota, en un hombre fuerte o en un hombre débil, en un hombre sabio o en un hombre ignorante, en un hombre rico o en un hombre pobre?". Pero no Le pregunta: "¿En un hombre justo [un tzadik] o en un mal hombre?".
Todo está en manos de Dios, termina Rabbi Hanina, salvo el temor de Dios. 
 
Tenemos el deber de ser justos y la posibilidad de no serlo. Espero habértelo hecho algo más comprensible.

PJ