lunes, 17 de diciembre de 2012

Cual



Escribe un paisano en el exilio ovetense, José Luis García Martín: "Donde terminan las palabras empieza la verdadera conversación. Yo no paro de hablar porque tengo mucho que callar. Escribo para ocultar un secreto".
 
Toda la vida de X. estuvo cubierta bajo un manto de secretos que se fue dejando echar encima. A los cuarenta años, el manto era tan pesado que no había forma de quitárselo de encima. ¿Cómo desenmadejarse ahora? Porque no había un solo aspecto de su vida que se librase de la impostura, desde el nombre que figuraba en su pasaporte hasta el oficio que decía desempeñar, desde sus domicilios hasta sus aficiones públicas. Su vida era en realidad dos avenidas paralelas, una de las cuales corría bajo la superficie imantada, por los vaivenes subterráneos de la otra. Por eso conversaba, discutía, callejeaba, escribía sin parar. 

Se recordaba a sí mismo a ese personaje, "Cual", que habla en los poemas de Chantal Maillard:

 
Cual asomado a otro.
Articulado.
Extrañado.
Entrañado.
Extrañado.
Entrañado.
Hastiado.
 
y
 
Cual extrañado ante otro .
Extrañado de ser otro ante otro.
Estima la quietud de la sombra,
bajo un pino. La ocupa.
Aprende a menguar con ella.