domingo, 5 de agosto de 2012

Que me detenga aquí



Un pesquero les esperaba. Nada de aventuras arriesgadas, un poco de cabotaje sin perder la línea de la costa. Pero su madre tenía miedo a los barcos, miedo al agua (apenas sabía nadar). Echó a correr despavorida con ella de la mano. Aprovechando un descuido de la madre, la niña se deshizo de su tutela y corrió con todas sus fuerzas, a tiempo para embarcar con él.

Me ha pedido que le leyera algunas cosas. No nos hemos dado cuenta de cómo la habitación iba quedando a oscuras. Se ha quedado callado tanto tiempo que he pensado que podía haberse dormido. Pero no. "PJ, vuelve a leerme la del parque, la que empieza con el mismo verso que Kavafis". He encendido las luces y he leído:


Que me detenga aquí. Que también yo contemple por un
                                               momento la naturaleza.
                                               
(Konstantin Kavafis)

Que me detenga aquí
un paso fuera del hangar
en que se oxidan
las piezas de mi cerebro
que me ponga a salvo
del flujo y reflujo
de mis silencios
que el monstruo
por una noche duerma
él solo en nuestra jaula

que también yo contemple
por un momento el instante
en que el niño
tensa su arco de plástico
el pájaro fija su ojo de perfil
en la flecha de tres francos
el aire entrecorta su aliento
las hojas se crispan
aguardando
la revelación de la muerte

que todas las imágenes
se disequen en mi memoria
que no tenga memoria
que el monstruo ladre
y no le oiga
que la flecha se desmaye
impotente a los pies del niño
el pájaro remonte vuelo
el aire espire su alivio en este plátano
la vida pasee su triunfo por este parque.