martes, 12 de junio de 2012

Funeral Blues

Uno se empeña, contra todo lo que su (nublada) inteligencia y los amigos le vocean. De nada vale. Tiene que ser el goteo del dolor, un día tras otro, quien active por fin el mecanismo de supervivencia, quien te diga: acaba. Acabar admite varias modalidades, incluso la literal. Pero lo importante es cuando por fin das paso al cortejo fúnebre (infra).

***

No me gusta ninguna de las traducciones que he leído de Funeral Blues, así que me he puesto manos a la obra, permitiéndome algunas licencias. He renunciado, para empezar, a mantener la rima simple (AABB) de las cuatro estrofas. La versión resultaba en español demasiado rígida. La expresión "muffled drum" no está traducida de forma literal. Tampoco el término "mourners". He convertido las palomas en una sola, por una cuestión de oído. He omitido alguna adjetivación ("de tráfico"). El verso final es intraducible, así que he optado por la fidelidad expresiva.

Detengan todos los relojes, desconecten los teléfonos
denle al perro un sabroso hueso para que no ladre
silencien los pianos y a sordo redoble de tambor
saquen el ataúd y hagan entrar al cortejo fúnebre.

Que en círculos los aviones nos sobrevuelen con su lamento 
y garabateen en el cielo el mensaje: “Él ha muerto”.
Aten a la paloma de la plaza un crespón en torno al blanco cuello
y repartan entre los guardias guantes de algodón negro.

Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y Oeste
Mi semana de trabajo y mi descanso en el domingo
Mi mediodía, mi medianoche, mi palabra, mi canción
Creí que el amor sería eterno: me equivoqué.

No queremos ya las estrellas: apáguenlas todas.
Envuelvan la luna y desmonten el sol
Vacíen el mar y barran los bosques
Porque de nada sirve ya ninguno de ellos.

Nada comparable a leerla en inglés, donde fluye.

***

A pesar de todo, no comparto el rechazo genérico al sexo contrario que suele acompañar a los desengaños. Me sigo encontrando más a mis anchas en compañía de hombres. Son todos iguales, me dice I. Eso serán los tuyos, le contesto. Los míos son cada uno de su padre y de su madre. Y a continuación viene una teorización de baratillo sobre lo muy pacificado que estaría el mundo si fuese gobernado por mujeres, la teoría de las elefantas y demás. A la vista de las barrabasadas entre féminas de que he sido testigo, tengo mis serias dudas al respecto. Y además están sus cuerpos (los de algunos hombres). Me mira con abierta conmiseración, y yo la compadezco para mis adentros.