viernes, 2 de marzo de 2012

Lucio

He soñado con el primer día del verano. Acabábamos de terminar el curso y fuimos a  la isla tiberina. Celebramos la libertad tomando un baño de sol y retándonos a canciones. Alguien recitaba el primer verso y el emplazado tenía que continuar hasta el final. Estaba también Puccio, en su silla de ruedas. Había que cantar bien fuerte, porque el murmullo del río ahogaba las voces. Adivinen quién me tocó a mí.

Cosa sarà, questo strano coraggio, paura che ci prende
E ci porta a ascoltare la notte che scende
Oh, cosa sarà, quell'uommo e il suo cuore benedetto
Che sceso dalle scarpe, dal letto, si è sentito solo
È come un uccello che in volo, è come un uccello che in volo
Si ferma e guarda giù