sábado, 10 de septiembre de 2011

Se busca


Nunca he comprobado si este anuncio llegó a ser publicado en el Toronto Star. Lo que sí es cierto es que estaba entre los cientos de anotaciones de todo tipo (con predominio de los listados de dolencias imaginadas o reales, hipótesis médicas y fármacos) que se encontraron entre sus papeles después de su muerte, en 1982. Tampoco sabemos si alguna candidata llegó a desplazarse a Terranova en pos de la promesa de un hombre que, describiéndola, se estaba describiendo con extraordinaria precisión a sí mismo.